Influencias mudéjares y gremios de forja
Del arte mudéjar heredamos la pasión por el ritmo geométrico, los rombos, lacerías y repeticiones capaces de ocultar sin cegar. Los gremios de forja transmitieron proporciones, secretos de temple y medidas que aún hoy guían manos pacientes. Cada maestro firmaba con un giro, una voluta, un encuentro particular entre barrotes. Ese alfabeto de hierro, hecho de pequeñas decisiones, enseñó a bloquear miradas oblicuas, conducir el aire y sostener macetas. La tradición evolucionó con ciudades cambiantes, pero mantuvo la alianza entre utilidad y belleza, siempre dentro de una ética del detalle.